Terapias personalizadas
Uno de los mayores avances en el tratamiento del cáncer es el paso de la quimioterapia generalizada a la selección personalizada del tratamiento. Ya no se trata a todos los pacientes con el mismo fármaco. Ahora, a través de la secuenciación genómica del tumor de nuestros pacientes, se analizan alteraciones en el ADN de las células cancerosas para personalizar el tratamiento.
Un ejemplo importante es la investigación del pseudomixoma peritoneal, un tumor raro. Estudios recientes han demostrado la eficacia, en modelos preclínicos, de una terapia que actúa específicamente contra el oncogén BRAF, que está alterado entre el 4 y el 8% de los casos. Este descubrimiento abre la puerta a un tratamiento efectivo donde antes solo existía la cirugía.
Si el tumor presenta una alteración molecular específica, se puede administrar una terapia que actúa directamente sobre esa diana, sin dañar indiscriminadamente las células sanas. Por ese motivo, en Peritoneal Cancer Institute (PCI) estamos trabajando con distintos grupos de investigación internacionales para realizar avances sobre el pseudomixoma peritoneal, con resultados prometedores.
Inmunoterapia locorregional
El del peritoneo a menudo “desactiva” la respuesta inmune natural del cuerpo. La inmunoterapia localizada busca activarla y dirigirla para que ataque al cáncer in situ. La investigación ha demostrado que la respuesta del omento (un tejido graso clave en la cavidad abdominal), es determinante para controlar la enfermedad.
Para lograr la máxima eficacia de los tratamientos con la mínima toxicidad, los esfuerzos se centran en aplicar la inmunoterapia de manera intracavitaria:
- Viroterapia: administración de un vector viral modificado, Vaccina Ankara, con el objetivo de promover la expresión de genes antitumorales en la zona.
- Terapia celular: está en fase experimental, especialmente en preclínica, y utiliza linfocitos modificados con tecnología ARNm (ARN mensajero) para que generen una respuesta antitumoral potente en la cavidad peritoneal.
Inteligencia Artificial (IA) para los tratamientos de cáncer
El diagnóstico avanzado ya no depende solo de lo que un médico puede ver en una imagen. La investigación se está enfocando en extraer todo tipo de información detallada y cuantitativa de estas imágenes.
Tradicionalmente, se ha usado la Tomografía Computarizada, pero tiene baja sensibilidad para detectar implantes peritoneales menores de un centímetro. Ahora, la Resonancia Magnética Multiparamétrica está emergiendo como un método capaz de detectar la celularidad y la angiogénesis del tumor.
Por ese motivo, se está desarrollando software basado en IA para ayudar a los radiólogos a detectar lesiones focales y premalignas en el abdomen (páncreas, riñón e hígado), incluso cuando el cáncer aún no se ha manifestado. Este software puede identificar lesiones y automatizar el seguimiento a largo plazo del paciente, comparando las imágenes automáticamente para detectar el mínimo cambio. Esto permite predecir con alta precisión si un paciente responderá bien a la quimioterapia preoperatoria y si será un buen candidato para la cirugía, optimizando los resultados y evitando procedimientos innecesarios.
Conclusión
Es fundamental entender que esta innovación no implica el abandono de las terapias probadas. La cirugía citorreductora (CRS), combinada con la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC), sigue siendo la piedra angular del tratamiento para los pacientes. Pero los médicos siempre trabajamos para mejorar las terapias de los pacientes.
En PCI, seguimos formando cirujanos en estos complejos procedimientos, reconociendo que la experiencia quirúrgica es insustituible. El reciente reconocimiento del Dr. Domenico Sabia como mentor por la ESSO (European Society of Surgical Oncology) subraya la importancia de transferir esta experiencia a la próxima generación.
La combinación de experiencia humana y tecnología de vanguardia permite seguir mejorando el diagnóstico de los pacientes de cáncer peritoneal.